miércoles, 23 de abril de 2014

Herbalizada... ¡Al fin!


Recuerdo que todo comenzó cuando vi en Facebook que una de mis amigas más queridas había empezado un emprendimiento y le costaba despegar. Decidida, la contacté para ofrecerle una consultoría True Colors a ella y a su equipo para consolidar sus resultados. Al principio, y como es habitual en mi clientela, me dijo que no, que ella “no necesitaba de estas cosas”. Aún recuerdo que le dije, medio en broma y medio en serio, que si me dejaba trabajar con ella, la convertiría en un “monstruo” y ella me contestó de vuelta que no le interesaba ser un monstruo porque no quería asustar a nadie. Me causó mucha gracia su respuesta. Ella es así: Ingeniosa, ágil, rápida de pensamiento y creativa.
Un día me contactó para hacerme parte de su emprendimiento, pero yo estaba a full trabajando en consolidar True Colors. Sin embargo, hablando, hablando, terminamos tomando once en mi casa y tocando temas de coaching. Mariela (así se llama mi linda amiga) insistía en ofrecerme lo que ella de corazón pensaba que era una gran oportunidad para mí. Y – con honestidad lo admito – si no hubiese estado embarcada en mi pyme, le habría dicho que sí. Pero para que aceptara tener unas horas de asesoría, y sabiéndo que es una chica a la que le gustan los desafíos, decidí aceptar el tratamiento que ella me ofrecía, y agregué: Si yo tomo tu desafío y hago que me funcione, te demostraré que se puede. Pero a cambio, tú aceptarás el mío de hacerte unas horas de coaching, ¿te parece? Ella me miró, poco convencida, pero aceptó. Hasta entonces, ella sólo tenía una sola clienta de lujo y había visto comenzar a mucha gente – al igual que yo – con “partida de caballo inglés y llegada de burro”. Claro que Mariela no sabìa que yo tenía tres cosas a mi favor: Una meta clara, voluntad de hierro y disciplina de bailarina y deportista.
Así, ella me hizo una evaluación súper profesional y un seguimiento digno de una consultora nutricional de lujo, a un altísimo nivel. Al poco tiempo, ya vió en mí resultados óptimos. Bajé mis primeros 5 kilos en las primeras 4 semanas y entre altos y bajos, normales para este tipo de tratamientos, ya llevo 6 kilos menos en un poco más de 7 semanas, un cambio de hábitos en mi alimentación que son notables y la foto que apoya mi nota, donde se aprecian los cambios físicos con bastante claridad. Los “polvitos mágicos” como yo les decía, habían obrado maravillas en mi cuerpo y en mi mente. Habían logrado ordenarme, más dos hitos mega importantes para mí: También habían logrado reducir mi ansiedad para comer y lo  - MEJOR DE TODO – que dejara mi adicción a cierto producto Cola que no es necesario mencionar pero que todos los que me conocen saben cuál es. Desde mis hijos hasta mis amigos se pusieron felices con la noticia. Era la primera vez que reemplazaba ese brebaje oscuro y efervescente por agua simple y fresca. Era la primera vez que entrando a comer a la Fuente Alemana mi típico sándwich gigante, no era capaz de comérmelo todo porque a la mitad ya estaba satisfecha. Gracias a los “polvitos mágicos” me siento más linda y atractiva, bailo tango con más ganas porque me siento más liviana y ando con mucha más energía por la vida, lo cual se agradece porque mi actividad actual demanda largos días de caminatas interminables y mucha actividad cerebral y creativa.
Y hoy es necesario agradecer con nombre y apellido, a quienes son los responsables de esta mejora increíble en mi vida. De maestra pasé a ser aprendiz y me gané la maestría nuevamente, pero ahora en el campo de la nutrición al haber cambiado mis malos hábitos alimenticios y mi desorden corporal por nutrición y armonía orgànica. Gracias al gran profesionalismo de mi consejera nutricional de lujo, Mariela Murillo, y a su emprendimiento en Herbalife, logré aceptar un desafío que era súper difícil para mí y que pensé que no iba a lograr en tan poco tiempo. Y aunque no niego que los productos de Herbalife son espectaculares, lo que me motivó a emprender el desafío fue que por primera vez en mi vida me topaba con una profesional tan apasionada como yo, que se tomaba en serio su rol de consultora y lo ejecutaba a la perfección: Gracias totales Mariela Murillo
Producto de mi ejemplo, para Mariela fue fácil aprender lo que yo le enseñaba porque ya lo traia integrado en su chip. Yo solo tengo que limpiar conceptos y ordenar un poco por aquí y por allá, pero la materia prima ya estaba allí y con profunda satisfacción la vi crecer y brillar. Y hoy, ella ES un monstruo, pero no de esos que asustan, sino de esos ofrecen uno de los mejores servicios nutricionales del mercado porque tiene las dos mejores cosas que puede tener un consultor: Un producto de excepción, como es Herbalife y un sólido conocimiento de que ella es la mejor. ¡PUNTO!
¿Y cuál es la lección de coaching de esta historia? Qué para lograr cualquier cosa en esta vida, al menos tienes que tener estos tres elementos claves: Una meta clara, disciplina y una GENUINA VOLUNTAD de querer cambiar lo que quieres cambiar. El condimento adicional de esto, es vencer el miedo que da ver que las cosas te resultan… Miedo – que dicho sea de paso – hace abandonar a la mayoría de la gente cualquier asesoría, justo cuando les está resultando… Pero esa es otra historia.

¡Gracias mi querida Mariela! Gracias a ti, mejoré mi calidad de vida y aprendí a nutrirme bien y dejé de comer por comer. Eternamente agradecida de ti y de tu decisión de emprender en Herbalife. Sé que vas a tener muchísimo éxito porque son poquísimas las personas que tienen ese profesionalismo y esa tremenda pasión para trabajar.

Si quieren contactar a Mariela Murillo, pueden enviarle un mail a mmurillo101@gmail.com o a su celular (569) 61687688.

Besos y abrazos para todos. ¡NOS ESTAMOS LEYENDO! 

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